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Medusa Sunbeach Festival: La electrónica invade Cullera en su 5ª edición

Han sido largos meses de espera para poner por fin rumbo a Cullera, y es que nos esperaban 4 escenarios, grandes artistas y una superproducción a la altura de los grandes festivales mundiales. Si por algo destaca el festival valenciano es por el montaje de sus escenarios, -y en particular el de su mainstage-, que cada edición tiene una temática distinta, siendo la elegida para esta ‘Invaders’. No era tarea fácil superar el del año pasado, y lo han vuelto a hacer. Varios edificios hacían una réplica de la ciudad de San Francisco, con el icónico puente rojo y las naves alienígenas que coronaban el stage.

A pesar de que los días fuertes de festival eran el 10, 11 y 12 de agosto, este año en el nuevo ‘Medusa Beach Club’ tuvimos dos días de pre-party con Karretero, Fatima Hajji o Svperpig, entre otros, que nos hicieron cargar baterías para el fin de semana que venía por delante.




Viernes


El viernes empezábamos nuestra andadura en el escenario ‘Invaders’ con uno de los artistas nacionales que más está sacudiendo el panorama en los últimos años, y ese es sin duda Garabatto, que hizo el warm-up perfecto para uno de los headliners de la primera noche, el estadounidense Marshmello. Con él pudimos ver por fin todo el potencial que el mainstage de esta edición podía dar de sí, acompañado de sus más aclamados temas como son Alone, You & Me o Friends. El siguiente en subir al mainstage era Borgore, que cada vez que viene a nuestro país demuestra el cariño que nos tiene a ritmo de dubstep y trap, para dar paso al bigroom con Quintino, quien hizo saltar y sudar hasta al último medusero, tanto que incluso él mismo acabaría sin camiseta. Llegaba medianoche y con ello el 'Opening Show', que como cada año desplegaba a bailarines y figurantes a lo largo del escenario. Robots, soldados con pistolas láser y una puesta en escena que simulaba una invasión se combinaban a la perfección con las llamas, confetti y fuegos artificiales que coloreaban el cielo al ritmo de 'The House Of House' de DV&LM y Vini Vici. Seguidamente era el turno de Nicky Romero, que no se cansa de rememorar a su amigo Avicii en cada una de sus actuaciones, y en Medusa no fue menos. Un emotivo homenaje acompañó un set de los que el jefe de Protocol nos tiene acostumbrados, combinando estilos y haciéndonos cantar sus clásicos. Tras el holandés era el turno de Alesso, de quien mucho se habla últimamente, ya sea por sus polémicas actuaciones o su estado de ánimo, cosa que en Medusa parecía no dejar lugar a dudas: sonrió de principio a fin. Puede que antes te gustara más, pero sin duda sigue sabiendo cómo manejar una multitud con su música. En un set que quizás no sea del nivel que es sabido que puede dar, pero en el que sí hizo sonar muchos grandes hits poniendo las gargantas de los meduseros a prueba. La primera noche del escenario 'Invaders' la cerrábamos con acento español, y es que el incansable DJ Nano hizo lo que mejor sabe hacer a los platos, en la que era la primera de sus dos actuaciones del fin de semana. Para acabar Space Elephants dieron su particular fiesta dentro del festival, dejando toda su energía y más en el mainstage.

Sin duda el otro escenario del fin de semana era el 'Resonance', donde sonaría techno hasta cada amanecer. A los lados varias pantallas LED en horizontal y en el centro un círculo también pantalla era la 'sencilla' estructura del escenario, donde claramente predominaba la música, con un sonido que vibraba en todo el recinto. El viernes era el día de 'elrow', y como ya nos tienen acostumbrados le dieron color y ambientación al escenario donde esa noche estuvieron Bastian Bux, Richy Ahmed, Matador, Art Department y Andres Campos, quien cerraba con un enorme set dejándonos con ganas de más para el día siguiente. En el escenario 'Little Bird' también teníamos grandes actuaciones para recordar tiempos pasados gracias a 'Radical'. Pasaron por allí desde DJ Marta hasta Miguel Serna o Javi Boss, entre otros, que con un enorme y colorido pájaro que decoraba el escenario, y unas visuales muy simples dejaba claro que ahí se iba a bailar y bailar. Por último el nuevo 'Medusa Beach Club' se convertiría en el escenario 'Area 51' durante la noche, donde habría mucha variedad todo el fin de semana, desde ritmos más urbanos, pasando por hardcore hasta el progressive. El viernes era el día de artistas como Cruz Cafuné o Dellafuente para dar paso durante la madrugada a Arzadous o Dany BPM.





Sábado


Ya descansados volvíamos a la carga para el segundo día de festival. Llegábamos justo a tiempo para ver a Joel Zimmerman, más conocido como deadmau5, quien sin duda era uno de los artistas más esperados. Empezaba con la mau5head sobre los hombros y con ritmos más electro, para quitársela e irse a sonidos más oscuros y cercanos a su alias testpilot. Atardecía con Ghosts 'n' Stuff, Monophobia y por último Strobe para completar un set inolvidable. Con este sabor de boca seguíamos la segunda jornada con El Hornet en un DJ Set de Pendulum que haría sonar drum and bass en el mainstage, así como ritmos más atrevidos que sorprendían a los asistentes. Más tarde habría un cambio drástico de estilo, tomando el stage uno de los referentes mundiales del trance, el mismísimo Ferry Corsten, quien con un set más 'festivalero' de lo que acostumbra daba paso a W&W. El dúo de Breda demostró en Cullera que siguen imparables, en un país donde saben lo bien recibidos que son desplegaron lo mejor de sí al ritmo de big room, y sin cambiar de estilo seguíamos con Blasterjaxx y el representante de Tomorrowland, Yves V. Por último las hermanas Krewella y LNY TNZ cerraban el mainstage la noche del sábado.

Ese mismo día teníamos grandes actuaciones en el escenario 'Resonance', donde uno de los artistas que más ganas teníamos de ver hacía acto de presencia. Hablamos del experimentado John Digweed, quien fuera DJ #1 del mundo por la revista 'DJ Mag' en 2001, -¡cómo ha cambiado la cosa!-, dio un recital de clase a los platos, con una selección de temas de los cuales, como siempre, muchos son una incógnita y no hay Shazam que valga. Sin bajar un atisbo de calidad  llegaba uno de los artistas más aclamados de esta edición, el gran Carl Cox, que hizo literalmente lo que quiso a los platos con una sonrisa de lado a lado que nos contagiaba a todos, y sin dejarnos descansar un segundo mientras sonaba su icónico 'Oh yes, oh yes!'. A posteriori del de Barbados pasarían por el stage Eats Everything, Matthias Tanzmann y un b2b entre Varela y Jon Rundell que echaría el cierre. Noche especial también en el escenario 'Little Bird' con la segunda actuación de DJ Nano, esta vez con su show 'Oro Viejo', que durante casi 3 horas haría bailar a sus fieles los himnos del dance que recorrían nuestro país hace tres décadas. A lo largo de la noche también repetirían DJ Marta, Miguel Serna o Javi Boss, y veríamos nuevas caras, -aunque viejos conocidos-, como DJ Neil, Jose Conca o Ismael Lora. En el escenario 'Area 51' encontrábamos de nuevo una mezcla de estilos, desde el trap de Afrojuice, Locoplaya o Rels B, al progressive que los artistas de Axtone desplegaron allí el sábado. A pesar de no ser el mejor escenario en cuanto a sonido, disfrutamos de la calidad de Shapov, Moguai, Kryder, D.O.D., Alexander Som y demás pupilos de Axwell, quienes enlazaban a la perfección los sets de unos y otros sin hacernos perder un segundo la atención.




Domingo


El domingo no fue precisamente para descansar, mucha tralla nos esperaba. Entrábamos a tiempo para ver a Cat Dealers, y es que los brasileños sorprendían bastante en un set que solo se esperaba escuchar su ya famosísimo y remezclado hasta la saciedad 'Your Body'. Fueron el warm-up perfecto para otro de los grandes reclamos del festival, David Guetta. Leyenda viva sobre las cabinas de todo el mundo, -no requiere presentación-, hacía un set que progresivamente tiraba cada vez más a los clásicos, llegando incluso a cambiar de género hacia sonidos más 'tech', lo cual fue una grata sorpresa. Aunque sin duda sonarían Like I Do, Titanium, Bad, 2U y hasta One More Time de sus compatriotas Daft Punk para despedirse. Si un género era dueño esa noche del escenario 'Invaders', ese era el hardstyle. Primero, representando a 'Smash The House', entrarían en escena Angemi, Wolfpack y el gran Headhunterz, los cuales solo eran el comienzo para lo que estaba por venir, y es que empezaba el espectáculo de Q-Dance. Con un 'Opening Show' bestial arrancaba Wildstylez a todo gas, que daba paso a Atmozfears para culminar la faena Noisecontrollers con un despliegue de pirotecnia que parecía no tener fin.

Lo que pasó en el escenario 'Resonance' esa noche lo dejamos para el final, ahora os explicamos por qué. Mientras, en el 'Little Bird', la familia de 'Revival' nos hacía bailar con ritmos noventeros de techno y tech house. El murciano Churu, quien fuera residente de la citada discoteca, Peke, La Luna y compañía fueron los encargados de llevarnos a recordar buenos tiempos a través de su música. Por otro lado, en el escenario 'Area 51' tendríamos a grandes nombres del hardcore como Angerfist, Miss K8 o Mad Dog, entre otros, quienes dividían a los amantes del género entre este escenario y el mainstage. Para culminar el domingo -y el festival- nos trasladamos al escenario 'Resonance', donde era la noche de 'ANTS', y donde pesos pesados del techno se darían cita. Desde Allendes, pasando por Hot Since 82, hasta Fanciulli harían que la noche empezara con muy buen pie, para dar paso al suizo Andrea Oliva y al genio Joris Voorn, que nunca fallan cuando se trata de mantener la calidad en su máximo exponente. Quizás, por ponerle una pega a sus sets, cabría destacar que ambos incluyeron el que posiblemente fuera el tema del festival: 'Your Mind', de Bart Skils y Adam Beyer (quien acto seguido actuaría), lo cual quita algo de 'magia' a que lo ponga su propietario, -¿qué opináis?-. Sin duda hablar de mastodontes en este género es hacerlo del jefe de Drumcode, y es que hizo un set magistral de principio a fin. Es por esto que dejamos para el final este escenario, y es que mientras que los demás habían acabado desde las 6 de la mañana, el de 'ANTS' tenía hasta las 9 para dar más de sí, ¡y vaya que si dio de sí! Beyer alargaba su set 1 hora más mientras un Medusa ya totalmente amanecido no se cansaba de aplaudir al sueco.




Así culminaba una 5ª edición de Medusa Sunbeach Festival por la que pasaron según cifras del festival un total de 300.000 personas durante los 5 días, dejando un impacto de 25 millones en Cullera y rozando una ocupación turística del 100%. En cuanto a ventajas respecto a años anteriores sin duda han sido claves el césped artificial en todos los escenarios y el nuevo 'Medusa Beach Club', que durante el día permitía a los meduseros refrescarse. Sin ningún problema mayor que los causados por las lluvias que siempre azotan la costa valenciana, y con una organización comprometida con el continuo desarrollo del festival nos íbamos satisfechos a casa. Cabe destacar también el enorme trabajo que hacen los fotógrafos, -de quienes son todas las imágenes de este artículo-, en este caso el equipo de Raúl Barcia, que sin descanso buscan la instantánea perfecta para hacernos revivir con ellas esos momentos imborrables. Por último el festival anunciaba que repite edición en México, y añade una fecha en EEUU, concretamente en Las Vegas, confirmando ese crecimiento del que hablábamos. ¿¡En qué Medusa Sunbeach Festival nos vemos el año que viene!?