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CRONICA | A Summer Story sigue con nuestra historia de verano


A Summer Story, la calidad por bandera

Por tercer año consecutivo se dieron cita en Madrid varios de los nombres más importantes de la escena musical electrónica internacional, concretamente en la Ciudad del Rock de Arganda del Rey dentro del festival ya por todos conocidos A Summer Story, que se consagra ya como uno de los eventos referencia de la península y una fecha fija en el calendario para los miles de fieles. Y es que A Summer Story además de ofrecer dos días cargados de música cuenta con un recinto y una organización más que envidiable. 

Por tercer año la comodidad ha sido uno de los factores claves: pocas colas, buena comida y espacio suficiente en todos los escenarios para no agobiarse con la multitud así como las fuentes de agua gratuita, son varias de los ingredientes que hacen que te encuentres realmente cómodo en este festival. Por comentar algo que nos gustaría, creemos que las zonas de descanso eran algo mas amplias en ediciones anteriores y en esta edición era difícil poder sentarse a partir de cierta hora, si bien lo compensas con zonas como el Burn Stage cuyos aledaños son ideales para tumbarse en el césped artificial a descansar mientras disfrutas de la actuación del momento. 

Antes de entrar a comentar lo meramente musical así como algunas de las actuaciones que más nos gustaron queremos destacar la gran puesta en escena audiovisual de los tres escenarios y en particular el sonido del escenario principal Inside, que como en la pasada edición, solo se puede catalogar de sobresaliente.


Día 1

Comenzando por el viernes nos gustaría destacar una de las actuaciones que más nos gustaron y esta fue la del ex miembro de Hard Rock Sofa, Shapov, el cual comenzó con cierto retraso teniendo que alargar su sesión De Mara y Crusy, que le precedían. Sin duda uno de los momentos de la noche se produjo con el “Every day of my life” de Third Party; los británicos consiguieron conectar con el público español de gran manera; se notaban las ganas de verles por nuestras tierras. 

Nos desplazamos a continuación por primera vez al Extreme Camp, para disfrutar de la ultima media hora de Da Tweekaz que a pesar de actuar relativamente pronto consiguieron tener el área hasta los topes, y es que el dúo noruego son sin duda hoy por hoy unos de los artistas de hardstyle más en forma. Acto seguido llegaron Lny Tnz, con sus durísimos ritmos hard, con toques trap y bass, causando el deleite de los allí presentes con muchos remixes de temas por todos conocidos. Tras una rápida cena en los numerosos (y buenos) Food Trucks que podíamos encontrar en la zona central del recinto, volvimos al Burn Stage para vibrar con Tchami y sus ritmos Bass / Future / Garage House o como quiera cada uno etiquetarlos. Sonido característico del francés, muchos temas de su sello Confession y alguna que otra ID que esperamos conocer más pronto que tarde. [Breve inciso: aprovechando la mención a la comida, nos gustaría comentar que los precios de las bebidas nos parecen algo altos. Si bien supongo que será que somos de fuera de Madrid y no estamos acostumbrados a los precios de la capital.] 

Con Adam Beyer nos estrenamos en el Main Stage, que como os decimos antes además de tener un sonido espectacular sus dimensiones eran más que considerables con enorme pantallas Led por todo el frente. Los sonidos techno se hacían eco en la Ciudad del Rock como antesala a una de las actuaciones mas esperadas de la noche: Eric Prydz, el cual desarrolló una sesión algo inusual y más alejada de su faceta más progressive, cosa ya esperada por la mayoría de los presentes dado el line up y estilo claramente techno del Main Stage durante esa noche de viernes. Sus temas como Pryda y Cirez D fueron elementos fundamentales sobre los que evolucionó el set del sueco. 


Con Dubfire y Nicole Moudaber continuó sonando el underground en el escenario principal siguiéndoles después el set al amanecer del ya habitual Joris Voorn y posteriormente nuestro querido Paco Osuna. Pero antes de que saliera el sol y de nuevo en el Burn tomaba el control Headhunterz, un habitual ya en los festivales de nuestro país el cual sorprendió con una sesión casi integra de Hardstyle, la cual parecía un prea nuncio de lo que pocos días después conocimos, el holandés vuelve definitivamente a su sonido original. Con los pies cansados y sabiendo lo que estaba por venir al día siguiente decidimos retirarnos para guardar fuerzas, con el trance sonando ya de fondo en el Burn y los sonidos más duros del Extreme Camp dijimos “hasta mañana” a nuestro querido A Summer Story.

Día 2

Por fin de vuelta en la Ciudad del Rock y nada más bajar de nuestro vehículo pudimos escuchar los ritmos del escenario de Natas Records, el recién estrenado sello de Dj Nano, por el cual pasaron muchos djs/productores nacionales destacados en la actualidad como Beauty Brain, Subshock & Evangelos o Garabatto entre otros. El escenario principal estaba sin duda completito todo el sábado para los amantes del progressive house tanto melódico como percusivo y es que fueron once horas seguidas de música con Dimitri Vangelis & Wyman, Tom Staar b2b Kryder, Sunnery James & Ryan Marciano, Kaskade, Nicky Romero, Steve Angello y Armin Van Buuren. 

Sin duda un line up de lujo, que casi hasta podría ser demasiado para una misma noche. De todos los anteriormente mencionados queremos destacar el ya mítico momento Payback con Vangelis y Wyman, la primera presencia de James & Marciano que se lo pasaron en grande y especialmente la sesión en back to back de Kryder y Tom Staar que repetían por segundo año consecutivo y la cual fue una de nuestras actuaciones favoritas del fin de semana con una selección musical realmente notable.


No podemos dejar de mencionar a Kaskade, sus espectaculares visuales y lo destacado de su presencia en nuestro país, sin duda un nombre muy raro de ver en la peninsula. Personalmente tanto Nicky Romero como Steve Angello, dos de los headliners de este año, ofrecieron buenas sesiones pero en nuestra humilde opinión no fueron ni mucho menos las mas destacadas del festival, pero ya se sabe que para gustos colores y en este caso nosotros tenemos que decir que no nos resultaron especialmente apasionantes. Seguro que otros disfrutaron enormemente con sus respectivas puestas en escena. Para acabar con el escenario principal hay que mencionar a Armin Van Buuren, eran las siete de la mañana, el sol ya brillaba en el cielo y el escenario principal lejos de vaciarse congregaba aun mas gente. Sonaron las primeras melodías y el público enloqueció con una sesión realmente enérgica en la que el trance fue el genero predominante. 

Antes de pasar a hablar de los otros escenarios del sábado nos gustaría hacer una breve comentario: Queridos compañeros djs, ya está bien de poner mashups/edits/remixes de Sweet Dreams, gracias. Bien, sigamos: Oro Viejo, una pagina más en la historia musical de nuestro país. Dj Nano volvió a conseguirlo: miles de personas se dieron cita en el escenario Burn para disfrutar de la música de baile que marcó una época y a varias generaciones de jóvenes españoles. Tal fue el éxito, una vez mas, que lejos de acabarse a la hora prevista la música siguió sonando para un público que se resistía a irse. El sol salía y Flying Free sonaba a todo volumen. Momentos para el recuerdo. 


Finalmente, lo que el día anterior era el Extreme Camp la noche del sábado se convirtió en el Winter Stage, el cual podemos resumir en una breve frase: las cosas claras y el techno oscuro. Los Mulero, Dvs1 o Ben Sims tomaron el control de los allí presentes que recibieron la dosis extra de electrónica underground que demandaban. Con el bueno de Ben acabamos el fin de semana y la tercera presencia en A Summer Story del que humildemente escribe estas lineas. 


Esperamos poder repetir el año que viene en el que ya sin duda uno de los festivales de más calidad a todos los niveles en España. 

Nos vemos en 2018.